Según cifras del INEGI, en Baja California hay 108, 691 personas con alguna limitación física, mental, intelectual o sensorial. Sin embargo, la cultura de inclusión que se vive en la entidad es limitada por la poca obligatoriedad de las leyes.

Por: Karla Tamay

A nivel mundial y nacional, existen días conmemorativos que hacen alusión y fomentan  la inclusión social. Fechas como el Día Internacional de las Lenguas de Señas, el de las Personas con Discapacidad, el Día Mundial del Síndrome de Down y el de la Concientización sobre el Autismo se convierten en fechas específicas en las que la sociedad recuerda a esta parte de la población. Sin embargo, en el día a día, las personas con discapacidad parecieran no formar parte de la sociedad.

El desvanecimiento de las personas con discapacidad en las actividades cotidianas está relacionado con la accesibilidad y adaptación de lugares públicos, establecimientos mercantiles u otros espacios; aspecto que debe ser regulado por leyes y autoridades específicas. 

Durante el gobierno de Felipe Calderón, se creó a nivel nacional la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad, con el objetivo de asegurar el ejercicio de los derechos humanos y libertades fundamentales de estas personas, contemplando los aspectos laborales, educativos, de accesibilidad y vivienda, transporte público y comunicaciones, entre otros. Sin embargo, a pesar de que esta ley a nivel federal menciona que tanto los sectores públicos como privados deben cumplirla, en la práctica, esta ley es insuficiente para la regulación de su cumplimiento. 

Manuel Cárdenas

Según el abogado, Manuel Cárdenas, lo anterior se debe a que cada entidad federativa tiene sus facultades que no alcanzan a regular una ley federal, por lo que cada Estado debe crear sus propias leyes.

En Baja California existen dos leyes que protegen a las personas con discapacidad: la Ley de Atención y Protección a Personas con Autismo; y la Ley Para las Personas con Discapacidad, ambas creadas a partir de la ley a nivel federal, sin embargo tampoco son suficientes en la práctica para su cumplimiento.

“Es una ley que tiene alcance, mas no obligatoriedad. Sienta las bases para algunos criterios de inclusión pero no son exigibles; no hay Ministerio Público o autoridad que pueda hacer cumplir o dar sanciones a establecimientos que no cumplan con aspectos específicos de inclusión.”, menciona Cárdenas.

El Artículo 32 de la Ley para el Funcionamiento de Establecimientos Mercantiles de Ciudad de México, otra de las leyes que se crea a partir de la ley a nivel federal, especifica que comercios, tales como bares, cantinas y salas de cine, deben contar con una carta o menú en escritura tipo braille, así como permitir el acceso a personas invidentes acompañadas de sus perros guía; sin embargo excluye en ella la capacitación de personal que pueda atender a personas con alguna deficiencia auditiva y del habla por medio de lenguaje de señas, y a diferencia de esta ley, en Baja California no existe alguna que exija estos requerimientos o estipule sanciones ni procedimientos específicos a seguir.

El único de los aspectos incluidos en los reglamentos a nivel municipal, específicamente en el reglamento de construcción que es jurisdicción de la Dirección de Administración Urbana, es el de los alineamientos que obligan a los establecimientos a contar con rampas de acceso para personas con discapacidades motrices, así como asientos especiales para baños y cajones exclusivos de estacionamiento.

Debido a las ambigüedades de las actuales leyes y a que no existe una autoridad encargada en aspectos de inclusión, el lugar al que la población puede asistir y presentar quejas es la Comisión Estatal de Derechos Humanos, en la que, según explica Manuel Cárdenas, a partir de estas quejas se puede comenzar un proceso de creación de leyes que establezcan una autoridad o proceso que especifique cómo se debe actuar en violaciones de garantías para estas personas.

El pasado 16 de mayo, la diputada Rocío López Gorosave, presentó ante el Pleno del Congreso del Estado, una iniciativa de ley que propone modificar y adicionar artículos a la Ley para las Personas con Discapacidad para el Estado de Baja California, en cuestión de aspectos de derechos a la salud y el derechos a la educación.

Fotografía: Cortesía

Según información del medio 4vientos, estas modificaciones tendrían como finalidad que las autoridades del Estado aseguren, mediante medidas como la dotación a edificios y otras instalaciones abiertas al público de señalización en Braille y podotáctil, el acceso a la información en igualdad de condiciones con los demás. Sin embargo, a pesar de que la iniciativa es un avance en materia de inclusión, se desconoce si esta contenga especificaciones para los establecimientos mercantiles o si asigne a alguna autoridad que vigile su cumplimiento. 

Además de esta iniciativa de ley, Cárdenas menciona que como parte de los tiempos electorales que vive actualmente la entidad, dentro de las propuestas que presenta la candidata a diputada local por el Distrito IV, Fernanda Flores Aguirre, existe una en materia de inclusión. Esta propuesta busca que los conceptos que se han ido estableciendo a lo largo del tiempo y en distintas leyes, se pongan en práctica de forma integral, es decir, que obligue tanto al sector público como al privado en cuestión de adaptación de sus instalaciones.

Una de las propuestas de ley es la de Competitividad Educativa en la que, entre otros aspectos, se agregue al programa escolar el lenguaje de señas, como asignación obligatoria, así como otras medidas de comunicación que utilizan personas con alguna discapacidad.

Cárdenas señaló que Baja California es un Estado en el que no existe respeto o interés por la inclusión de personas con discapacidad, no solo por parte de comercios, sino también por las mismas instituciones públicas.

“Necesitamos empezar por que nuestras instituciones y dependencias de gobierno tengan las instalaciones adecuadas para que las personas con capacidades diferentes puedan ir a tramitar sin necesidad de depender de otra persona. Necesitamos fomentar la independencia de las personas.”

Descarga la Ley General para la Inclusión de las Personas con Discapacidad aquí.

Pocas oportunidades laborales y educativas

Fotografía: Archivo
Por Nicole Servín y Paulina Martínez

A pesar de que las personas con algún tipo de discapacidad tienen la posibilidad de participar en alguna actividad laboral, por medio de la explotación de sus capacidades funcionales óptimas para un trabajo, los estereotipos y prejuicios originan que en diversas sociedades surja la idea de que esta parte de la población no puede realizar actividades laborales o que su productividad es limitada.

El proceso de incorporación a la vida productiva para las personas con discapacidad se ha visto retrasado o en el peor de los casos impedido, a consecuencia de la desinformación, los prejuicios y paradigmas por parte de las y los empleadores, así como de la propia sociedad. De acuerdo con la organización Impunidad Cero, de las 7.1 millones de personas con discapacidad de las que tiene registro el INEGI, sólo el 39.1% es laboralmente activa.

Además de la poca participación económica de las personas con discapacidad, las que se encuentran una vez dentro, tienen que enfrentarse a diversos obstáculos, siendo uno de ellos la diferencia de salarios.

Según la Organización Impunidad Cero esta parte de la población gana 33.5% menos que las personas sin discapacidad y sólo el 19.57% de ellas cuenta con acceso a los beneficios de un sistema de seguridad social, de acuerdo con el reporte de la Secretaría de Desarrollo Social (SEDESOL) en 2016 sobre Diagnóstico sobre la situación de las personas con discapacidad en México.

Este mismo reporte indica que existe una relación entre las pocas condiciones necesarias para el correcto desarrollo educativo de las personas con discapacidad y la posibilidad de mejores ingresos para estas. En este tema se enfrentan limitaciones en términos de accesos físicos a escuelas, falta de planes educativos específicos (que fomenten las capacidades individuales) y personal adecuadamente capacitado para la enseñanza a personas con discapacidad. Estos y otros factores originan que este grupo poblacional tenga en promedio un menor nivel educativo. Por dar un dato, según el Censo Escolar 2011, levantado por la SEP, en el ciclo escolar 2011-2012, un 2% de personas inscritas registraba alguna condición de discapacidad en primaria y en secundaria.

Existen muchos otros factores que intervienen en la poca participación en el mercado laboral de las personas con discapacidad.

Según el informe de la SEDESOL, el momento del ciclo de vida en el que estas adquirieron la condición de discapacidad puede ser determinante, ya que aquellas personas que nacieron con una discapacidad, o adquirieron esa condición en edad temprana, podrían acumular menor capital humano y obtener empleos de menor calidad en comparación con las personas que adquirieron la discapacidad en edades más avanzadas.

Fuente: INEGI

La discriminación es otro de los fenómenos a los que las personas con discapacidad se tienen que enfrentar. Según la Encuesta Nacional sobre Discriminación 2017 del INEGI, 1 de cada 4 personas en el país (25%) considera que las personas con algún tipo de discapacidad “son de poca ayuda en el trabajo”, y una proporción similar (26%) estaría poco o nada de acuerdo en que alguien de este grupo social ocupe la Presidencia de la República de acuerdo al Consejo Nacional para Prevenir La Discriminación (CONAPRED).


“Un lugar especial” en Mexicali … ejemplo a seguir en inclusión

Por: Ana Karen Alcázar
Audio del texto

Transitas sobre el Boulevard Lázaro Cárdenas. Justo en la esquina que entronca con Río Nuevo, observas un terreno amplio que sirve como estacionamiento, una estructura de color blanco y una franja naranja. El letrero con la leyenda “Un lugar especial” te asegura que llegaste.

Una vez dentro, sientes un ambiente cálido y familiar. El establecimiento es un galerón acogedor que fue adecuado para atender a comensales en espera de un delicioso plato de Carne en su Jugo. Como en muchos otros lugares, desde que entras eres recibido de forma amable por una persona, en este caso por una joven. Pero, ¿qué tiene de especial?

El establecimiento es atendido por 13  jóvenes con Síndrome de Down, una iniciativa que nació de los familiares de jóvenes que se encuentran en el Club de Activación Física Pro-Down y de su director, David Rangel Corona, quienes tuvieron la inquietud de abrir paso a la vida laboral de estos jóvenes, buscando así una sociedad incluyente.

El Club de Activación Física Pro-Down tiene alrededor de 8 años ofreciendo distintas actividades recreativas como natación, boliche y zumba, para personas con Síndrome de Down y actualmente, en él participan un total de 72 niños.

En un paso más por crear una sociedad inclusiva y en la búsqueda por abrir oportunidades laborales, de esparcimiento y crecimiento personal a jóvenes con Síndrome de Down se comenzó con la iniciativa de crear este Lugar Especial.

Rangel afirma que la idea surgió con el fin crear una empresa con familias completas. En La Carne en su Jugo laboran un total de ocho familias: las mamás de estos jóvenes se dedican a administrar, apoyar con la limpieza y a cocinar en el restaurante, siendo éstas las primeras interesadas en impulsar a los jóvenes a dar ese paso al mundo laboral y a que se desenvuelvan con independencia, mejorando su desarrollo motriz y crecimiento personal.

“La independencia que mi hijo ha desarrollado es notable día con día, antes no platicaba y ahora se desenvuelve bastante bien gracias al restaurante porque tiene que hablar mucho con las personas”
Margarita Batiz, mamá de Paul, uno de los 13 integrantes del equipo de trabajo de Carne en su Jugo.

Fotografía por Paulina Martínez

La dinámica es sencilla: una carta menú con los platillos que se ofrecen, es lo primero que recibe el comensal. A su lado derecho, donde normalmente se encuentran las servilletas, encontrará una pequeña hoja y una pluma. En ella especifica lo que gusta ordenar y una vez con la comanda lista, uno de los jóvenes Down lo entrega a cocina.

Debido a que la protección y seguridad de los jóvenes son parte de la estrategia del restaurante, a estos no se les permite cargar alimentos calientes, ni manejar utensilios punzocortantes y para recoger la loza, los jóvenes utilizan en carritos de servicio que son la clave para evitar accidentes.

El rico sabor de este tradicional platillo y la experiencia de formar parte de una sociedad incluyente, son factores que convierten a La Carne en su Jugo, en un lugar muy especial.

Fotografía por Paulina Martínez

Si estás interesado en el Club Deportivo Pro-down, asiste a la Unidad Deportiva de la UABC, los días martes y jueves de las 16:00 a 17:00 horas. Algunas de las actividades que se realizan son natación, boliche, zumba, entre otros.

Los requisitos para ser parte de la comunidad son: llevar calzado deportivo, certificado médico expedido por cualquier institución pública. Es completamente gratuito y se aceptan todas las edades.

La oportunidad de crear una sociedad incluyente está en tus manos.