La duda: He en ella donde la incertidumbre derrumba a cualquiera, a aquél que se sienta inseguro de lo que siente, de su capacidad para lograr algo que podría sorprenderlo. En ocasiones, sentimos temor al fracaso, por intentar algo y decepcionar a otros o a nosotros mismos. Fracasar e intentarlo de nuevo, es lo que nos hace humanos, es lo que nos otorga esa humildad necesaria para despojar la arrogancia en nuestro ser.

Vez tras vez, situación tras situación, hemos visto como aquellos admirados por miles de personas han fracasado, incluso conocemos personas cercanas a nosotros que nos hacen cuestionar el cómo llegaron a ser quienes son ahora.

Comienza. Esa idea que se aferra y clava sus garras en tus entrañas, esa idea que se vuelve una constante, está ahí porque tú lo decidiste. No estarás solo, pues así como tú, existen otros de los que puedes aprender a través del trabajo colaborativo. El temor cesa cuando lo enfrentas en compañía de tus seres queridos.

Se persistente. El universo y todo lo que lo conforma, tardó innumerables eras para ser lo que es el día de hoy. Siempre cambiante, en constante evolución.

No te compares con otros. Así como admiras a esa persona maravillosa, esa misma persona aún se asombra por todos los agasajos que nuestros sentidos pueden percibir. Busca superarte a ti mismo, no a los demás, pues he ahí la manera de evitar esa frustración de perder enfoque y disciplina.

Aprende de tus errores, incluso de los errores de los demás. No te tortures si algo no sale de la manera en la que esperabas, pues solo así te darás cuenta, poco a poco, de tu verdadera vocación.

No te encasilles. Busca siempre nuevos retos, se curioso, se inquisitivo, explora, investiga, aprende a escuchar atentamente. Nunca sabes lo que te depare, es posible que te topes con una nueva idea o la respuesta a tu acertijo.

El canvas o la hoja en blanco están ahí para tu locura. Pierde el temor a dibujar o escribir; tu idea, tu mundo, tu universo, están a la espera de salir de tu cabeza, transfiérelas a la realidad, comparte con el mundo tu insania; nunca sabes qué tan lejos puedas llegar.

Vive. Nada de lo que realices valdrá el sacrificio si te olvidas de vivir. El mundo es bello y atroz, un arcoiris y neblina, felicidad y tristeza, creación y destrucción. Al final, nada de lo que hagas, ninguna de tus obsesiones, serán más importante que vivir. Al final, hasta la estrella más radiante y joven se apagará, dando así, conclusión a la existencia misma.

Nihilismo Optimista.

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