Chucky es uno de esos personajes clásicos del cine de horror que han visto su franquicia extenderse en secuelas inferiores a la original. A pesar de la creciente calidad de las últimas entregas directas a video, este año nos toca ver otro de los horrores que caen sobre las franquicias de horror: remakes. Protagonizada por Aubrey Plaza, Brian Tyree Henry y Mark Hamill como la voz del muñeco diabólico, ¿ésta versión de Child’s Play es otro remake barato?

El muñeco diabólico (Child’s Play en inglés) es una divertida readaptación del clásico de 1988, que tal vez no dejará a los espectadores espantados, pero te mantiene entretenido gracias al humor negro que maneja y a las buenas interpretaciones de los actores, en especial Hamill como el tétrico juguete.

La mayor fuerza de este filme es su tono. La película abraza lo absurdo de una forma graciosa, tomando en cuenta la horrorosa apariencia del muñeco, las habilidades que le fueron proporcionadas o las referencias a otras películas, junto a muertes y situaciones pertenecientes al género durante la década de los 80.

Aunque posiblemente no será del gusto de los fanáticos nostálgicos de la original, los cambios que se le hicieron a la historia por lo menos la diferencían de manera favorable frente a otros remakes. Ahora, un juguete con una inteligencia artificial fuera de control. Estas modificaciones a la trama nos presentan con una sátira de la dependencia excesiva a la tecnología en un mundo cada vez más futurista, similar a lo que haría Black Mirror si quisiera hacer una cinta de horror graciosa.

Pese a que ésta versión del personaje no tiene una personalidad tan interesante como la del personaje original, Mark Hamill hace un gran trabajo como Chucky. Algo ingenuo, pero siempre siniestro, una vez que la trama suelta al personaje en su versión grosera y tenebrosa, Hamill no le debe nada a la interpretación de Brad Dourif. Quien más destaca de los personajes humanos es Brian Tyree Henry, quien interpreta un oficial cuya madre vive en el mismo edificio que los protagonistas. Sus interacciones con su madre especialmente son divertidas y su personaje es el más interesante fuera del muñeco.

Ahora, a pesar de que el tono humorístico y los cambios en la historia te mantienen entretenido, si presentan algunas desventajas. El suspenso es prácticamente nulo y el terror sólo se siente en las grotescas muertes y en algunas escenas del último acto. La forma en la que la historia está estructurada hace que en un principio los elementos de horror tarden en empezar y por momentos puedes llegar a olvidar que es una cinta de este género.

Las inevitables escenas en las que cuestionas la inteligencia de los personajes son constantes, en especial con todo lo relacionado al muñeco diabólico. Por último, el hecho de que Chucky sea un defecto de fábrica en vez de un asesino serial dentro de un muñeco le quita la personalidad por la cual la franquicia ha perdurado tantos años. En general, no escapa del todo de sentirse como si el guion pudo haber sido cualquier muñeco asesino y se le agregó el nombre de Chucky para generar mayores ganancias.

El muñeco diabólico vuelve a entretener con su comedia negra y muertes grotescas a montones, junto a buenas actuaciones del elenco más profesional dentro de la franquicia. No aterroriza y existe la posibilidad de que no sea del agrado de los fanáticos de las anteriores, pero esta bizarra mezcla de humor, tecnofobia y el icónico personaje vale por lo menos el precio del boleto.

🔪🔪🔪1/2 de 🔪🔪🔪🔪🔪

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s